Estudio rebaraja el naipe de las universidades más allá de la "cota mil"

Ha pasado prácticamente un mes desde que el sacerdote jesuita Felipe Berríos encendiera el debate educacional en Chile con sus críticas a las llamadas universidades “cota mil”. En ese momento, estudiantes, profesores, egresados y expertos apoyaron o rechazaron los dichos del religioso, quien criticaba la falta de vida universitaria y de contacto con la realidad de una universidad de la cordillera santiaguina.

Aunque la polémica parece haberse calmado, el debate está lejos de terminar.

Motivado por la discusión generada por las palabras del padre Berríos, el Centro de Políticas Comparadas de Educación (CPCE) de la Universidad Diego Portales lanzará mañana una nueva propuesta de clasificación de universidades -el estudio “Tipología y características de las universidades chilenas”-, la que no sólo tipifica a las “cota mil”, sino a todo el resto de las instituciones de educación superior, separándolas en siete grupos (ver recuadros) según su capacidad de investigación, objetivos, número de alumnos y alta o baja selectividad (cantidad de alumnos entre los 27.500 mejores puntajes de la PSU que ingresan a ellas) que presentan.

Según el director del centro, el académico y ex ministro José Joaquín Brunner, “en Chile existen 61 instituciones de diversa naturaleza, con distintos objetivos, formas de enseñar y composición social del alumnado”.

Esta alta diversificación -común en países donde hay una gran apuesta de los privados en las universidades, como EE.UU. y Japón- suele tener efectos positivos en la sociedad, pues implica la existencia de una gran cantidad de alternativas para que la gente tenga acceso a la educación superior. “Hoy Chile está siguiendo el mismo camino que el mundo. Hay universidades para todos, de todo tipo”, explica Brunner.

Sin embargo, añade que, pese a las ventajas, el debate actual no está logrando captar esta diversidad, dando la impresión de la existencia de un sistema más bien homogéneo, con una sola división: la de universidades públicas y privadas.

El problema, según Brunner, es que las políticas educacionales que se implementan hoy en día son dirigidas a todos por igual, sin fijarse en las diferencias entre las instituciones.

Un ejemplo es la PSU: “La Prueba de Selección Universitaria debe ser revisada, pues le importa vitalmente a un grupo pequeño de universidades, que son las más selectivas. Hay muchas otras a las que no. Debiéramos tener múltiples instrumentos diferentes, uno de los cuales tendría que ser una prueba del estilo de la PSU”, explica. “Lo más complicado es que los créditos y becas que entrega el Estado, además de basarse en factores socioeconómicos, están ligados a los puntajes de la prueba, una prueba que no representa a toda la variedad de establecimientos”.

De ahí la idea de realizar este estudio: “Servirá para tener una caracterización que permita entender mejor la dinámica del sistema y que facilite el trabajo a quienes tienen que hacer políticas públicas. Y además contiene toda la información para que los estudiantes y sus familias se informen sobre las diferentes opciones”.

¿Qué pasa con las “cota mil”? ¿Tuvieron alguna base las afirmaciones del padre Berríos en enero pasado? Según el informe de la UDP, al parecer sí.

Son precisamente las universidades “cota mil” las que tienen un mayor porcentaje de estudiantes provenientes de colegios particulares pagados: la Universidad de los Andes, con el 92%; la Adolfo Ibáñez, con el 87%, y la Universidad del Desarrollo, con el 75%.

“Son las de población más homogénea. Sus alumnos provienen de los mismos colegios y, probablemente, de los mismos barrios y de familias con una situación económica similar”, dice Brunner.

Sin embargo, el académico aclara que este fenómeno no es inherente a instituciones geográficamente ubicadas en los sectores altos de Santiago: “Hay más universidades con esas características. La Católica también tiene una mayoría de alumnos de colegios particulares (68%), y lo mismo ocurre con la Finis Terrae (67%) y la Universidad Gabriela Mistral (65%)”.

El grupo de mayor prestigio y antigüedad, altamente selectivas:

Universidades de investigación
Integrantes: Universidad de Chile, Pontificia Universidad Católica de Chile, Universidad de Concepción, Universidad de Santiago de Chile, Universidad Austral de Chile, Universidad Técnica Federico Santa María, y Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

Son las siete universidades más antiguas y las que tienen mayor prestigio en el país y fuera de él.

Producen el 85% de los artículos científico-técnicos que salen del sistema universitario de Chile.

Poseen una alta selectividad promedio. Lidera la Universidad de Chile, con el 93% de los estudiantes que son parte de los 27.500 mejores puntajes de la PSU.

Tienen un 29% del total nacional de graduados.

Un establecimiento en cada ciudad de importancia:
Universidades regionales estatales

Integrantes: Universidad de Talca, Universidad de La Frontera, Universidad de Valparaíso, Universidad de la Serena, Universidad de Antofagasta, Universidad del Bío Bío, Universidad de Tarapacá, Universidad de Atacama, Universidad de Magallanes, Universidad de Los Lagos, Universidad Arturo Prat.

11 universidades creadas entre 1981 y 1988.

Tienen una selectividad promedio de un 15%. La más selectiva es la Universidad de Talca (40%) y la menos la Universidad Arturo Prat (1%).

44% de sus alumnos provienen de colegios municipales, 49% de privados subvencionados y sólo un 7% de colegios particulares pagados.

Este grupo constituye un 24% del total de graduados del sistema universitario y un 17% de la matrícula nacional.

Para el académico, estas universidades ayudan a descentralizar el sistema. De ellas, destaca a la Universidad de Talca por su nivel de selectividad y por sus pasos en investigación.

Una opción diferente:
Universidades católicas regionales

Integrantes: Universidad Católica del Norte, Universidad Católica del Maule, Universidad Católica de laSantísima Concepción, Universidad Católica de Temuco.

Son universidades privadas con subsidio del Estado.

Su nivel promedio de selectividad es de 15%. La Universidad Católica del Norte lidera con un 25%.

46% de sus alumnos provienen de colegios municipales y otro 46% de colegios subvencionados. Sólo un 8% son de colegios particulares.

Explica Brunner que sus métodos de enseñanza e incluso el perfil de sus alumnos es diferente. “Pese a que su promedio de selectividad es 15%, dentro de la misma universidad ellos pueden buscar cierto tipo de alumnos que se ajusten a cierto tipo de valores”, explica.

2.700 profesionales se titularon de estas universidades en 2006.

Falta una mayor selectividad:

Universidades relativamente especializadas
Integrantes:

Área Pedagógica: Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación (UMCE), Universidad de Playa Ancha de Ciencias de la Educación (UPLA), Universidad Católica Raúl Silva Henríquez.

Área Tecnológica: Universidad Tecnológica Metropolitana (UTEM) y Universidad Tecnológica de Chile-Inacap (UTCH).

Área de Comunicaciones y Diseño: Universidad del Pacífico y Universidad de Artes, Ciencia y Comunicación (Uniacc).

Son universidades que tienen mayor concentración de sus actividades en áreas específicas de conocimiento.

Su selectividad promedio es de un 11%, siendo la UMCE la que tiene el mayor porcentaje (34%) y la UTCH la de menor selectividad (1%).

Salvo en la Uniacc, los estudiantes provienen, en su mayoría, de colegios subvencionados.

Los titulados son un 11% del total.

Un 30% de los matriculados en primer año provienen de carreras distintas de la misma u otras instituciones.

En este caso, Brunner explica que “las universidades pedagógicas debieran ser más selectivas, pues tienen la misión de atraer jóvenes especialmente talentosos”, lo que no se estaría dando en este momento.

Explosivo crecimiento en matrículas:
Universidades privadas selectivas

Integrantes: Universidad de los Andes, Universidad Adolfo Ibáñez, Universidad Diego Portales, Universidad del Desarrollo, Universidad Finis Terrae, Universidad Mayor, Universidad Alberto Hurtado, Universidad Nacional Andrés Bello y Universidad Gabriela Mistral.

Universidades privadas sin subvención del Estado, establecidas entre 1982 y 1997. Se centran en carreras conducentes a títulos profesionales.

En este grupo está la universidad de mayor crecimiento, en cuanto a cantidad de alumnos, del país: la Universidad Nacional Andrés Bello, con 8 mil alumnos nuevos en 2008.

Todo este grupo tiene el 11% de los graduados en 2006. (5 mil)

La más selectiva es la Universidad de los Andes, con un 57%, seguida por la Universidad Adolfo Ibáñez, con 41%. La menos selectiva es la Andrés Bello, con 11%.

El 61% de sus alumnos provienen de colegios particulares pagados. El 28% proviene de colegios subvencionados y el 11% de municipales.

Cuentan con 375 publicaciones de investigación entre 2000 y 2005.

“Muchas de estas universidades quisieran llegar al nivel de las instituciones de investigación. Pero no cuentan con la tradición ni antigüedad de las otras. La Católica y la Chile tienen una fama, por eso la gente las busca”, dice Brunner.

Abundan las sedes en todo el país:
Universidades privadas de gran tamaño y no selectivas

Integrantes: Universidad de las Américas, Universidad Santo Tomás, Universidad San Sebastián, Universidad Autónoma de Chile y Universidad del Mar.

Son universidades privadas sin subsidio que reúnen dos condiciones: poseen más de 10 mil alumnos y una selectividad menor a 5%.

Este grupo presenta el número máximo de sedes a nivel nacional, con un promedio de 11.

El promedio de selectividad es de 1%, variando entre el 2,8% de la Universidad de San Sebastián y el 0,4% de la Universidad de las Américas.

El 45% de los alumnos vienen de colegios municipales, el 44% de subvencionados y el 11% de particulares.

En 2006 graduaron a 4.500 personas (10%).

“El objetivo de estas universidades es abrir sus puertas a todos. Pero a todas se les exige la acreditación, y todas la tienen en algún nivel, salvo la Universidad del Mar”, cuenta Brunner.

Crecen poco, nula investigación y escasos alumnos:
Universidades privadas de menor tamaño y no selectivas

Integrantes: Universidad Academia de Humanismo Cristiano, Universidad Adventista, Universidad Bernardo O’Higgins, Universidad Bolivariana, Universidad Central, Universidad Chileno-Británica de Cultura, Universidad de Aconcagua, Universidad de Arte y Ciencias Sociales, Universidad de Ciencias de la Información, Universidad de Rancagua, Universidad Iberoamericana de Ciencia y Tecnología, Universidad Internacional SEK, Universidad La República, Universidad Marítima, Universidad Miguel de Cervantes, Universidad Pedro de Valdivia, Universidad Regional San Marcos, Universidad de Viña del Mar.

Es el grupo más numeroso, compuesto por 18 universidades privadas, creadas entre 1988 y 2006, con un promedio de 3.200 alumnos y prácticamente sin selectividad académica.

Sólo 4 universidades han sido acreditadas: La Universidad Academia de Humanismo Cristiano, la Universidad Bolivariana, la Universidad Central y la Universidad de Viña del Mar.

La actividad de investigación es nula.

La selectividad promedio es de 1%.

47% del alumnado viene de colegios subvencionados y 37% de municipales.

Brunner explica que algunas de estas universidades “tienen un problema de escala. Les ha costado crecer y por eso tienen, a la vez, poca cantidad de alumnos y baja selectividad”.

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